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El doctor Eric Wolff y sus colaboradores en el
proyecto British Antartic
Survey han examinado las burbujas de aire atrapadas en un
fragmento de hielo de 3,2 kilómetros de profundidad. Este tipo de
análisis ofrece a los investigadores la posibilidad de bucear en la
historia de la Tierra, ya que la composición del aire atrapado en el
hielo es como un espejo que refleja las condiciones ambientales de
nuestro planeta a lo largo de milenios. De esta forma, los
científicos han comprobado que los niveles actuales de CO2 no tienen
precedentes.
«Nuestro análisis del hielo sugiere que el
incremento del dióxido de carbono definitivamente provocará un
cambio climático que será peligroso», aseguró el doctor Wolff, en
declaraciones a la BBC.
Los primeros resultados de este
proyecto se publicaron en 2004 y 2005, cuando los investigadores
habían analizado los fragmentos de hielo que mostraban la
composición de la atmósfera hace 440.000 y 650.000 años,
respectivamente. Ahora, el equipo de Wolff ha completado el
análisis, llegando hasta los 800.000 años de antigüedad, y han
comprobado que, a lo largo de los últimos dos siglos, se ha
producido un incremento en los niveles de CO2 que no tiene parangón
en la historia de nuestro planeta.
Para los científicos,
esto demuestra que las emisiones contaminantes provocadas por la
actividad industrial de la Humanidad han disparado los niveles de
CO2 muy por encima de los «parámetros naturales» que se han
observado en el análisis del hielo de la Antártida. «Estos
resultados son muy inquietantes», advierte Wolff.
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